"No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es un orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y el alma que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mí, enterrado en perjuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo."
(Julio Cortázar, Rayuela)
Silver Linings Playbook es una bofetada de optimismo. No optimismo ñoño, conformista, cursi, trillado, embebido de dulzura edulcorada. Es un optimismo que invita a seguir buscando las pequeñas cosas que nos dan felicidad. Comienza a serlo desde que Pat
sale del hospital psiquiátrico, luego de que su esposa Nikki lo engañase con un
profesor de historia, él los haya descubierto y en un arranque de bipolaridad
lo haya molido a palos. Patrick está imbuido de teorías y aprendizajes desaprehendidos acerca perdonar, ser
optimista, "rehacerse" (desde lo físico y lo mental) para recuperar a
Nikki, que ahora se resguarda de él mediante una orden de restricción. Pat llega
"renovado" a la casa de sus padres: cansado del cinismo y la
negatividad que envenena el mundo ("el mundo es
demasiado difícil como es, seamos positivos. Tengamos un buen final
para la historia."). La frase que resume la ideología sería Excelsior: tomar la negatividad y hacerla combustible. Producir desde lo negativo. Mantenerse en la luz. If you stay
positive, you get a chance of seing the silver linings.
