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martes, 16 de julio de 2013

Zarpale la lata

¡Buen martes lectores! Como el martes es mi día menos favorito -junto a los miércoles- de esa inconstancia anual y pasajera que llamo "mi vida", decidí hacer una previa el lunes para estar de mejor humor y, por eso, pintó Cinemark. No, no me juzguen por haber ido al centro del imperialismo audiovisual  porque, de otra manera, nunca podría ver lo último del SEÑOR Guillermo del Toro: Titanes del pacífico o Pacific Rim (como debidamente se tiene que llamar --> rim = orilla = orilla del pacífico = título menos tácito y más  representativo). Uno va al cine con la idea de pasarla bien consumiendo algo en 3D medianamente decente (no digo lo último de Shyamalan) y luego de mirar Pacific Rim siente que pasó por una procesadora y se convirtió en comida de geriátrico. Primero porque el cine estaba hipermegarecontralleno, la cola llegaba hasta el McDonalds (un lunes, sí, ¡un lunes!) y la gente ya estaba bastante hostil y segundo porque el nivel visual del filme de Guillermo del Toro deja al más nerd del mundo flotando en una suerte de orgasmo audiovisual. Pero mejor repasemos (con mucha indecencia) esta película que tiene de todo: mechas gigantes, Godzilla (y porqué no mechagodzilla),  Evangelion, chinos hablando en japonés, Hellboy, Macross, Mazinger Z, anarquistas, vampiros-hadas, Lovecraft y a Michael Bay encerándole los robots a del Toro.

¡Santa cachucha Batman! ¡Un Jaeger piloteado por Charlie Hunnam! no sé si temer por mi vida o sentirme seguro

viernes, 5 de julio de 2013

Quiero tener una historia


Detrás de Der Himmer über Berlin o Las Alas del Deseo (como la conocemos en Argentina), hay una anécdota curiosa. Win Wenders quería hacer una película en Berlín sobre ángeles y un muro. Ilusionado ante la poética de la idea, Wenders se acercó a su amigo, el guionista Peter Handke, pidiéndole que se encargara de escribir el proyecto. Pero Handke no pudo. Se sentía impotente ¿ángeles que sobrevuelan Berlin en la posguerra? ¿aún no quedan escombros tan potentes y dolorosos sobre ese pasado?

lunes, 4 de marzo de 2013

Top 15 del Studio Ghibli


Desde las tierras niponas, nos llegan noticias del Studio Ghibli. Dos dinosaurios del largometraje animado en 2D, Isao Takahata y Hayao Miyazaki (♥), confirmaron que vuelven a sentarse en la silla de Director (si es que en animación, esa silla existe), por lo cual, este año vamos a tener la suerte de verlos en dos nuevas cintas. Los fundadores de Ghibli hace tiempo que no se dedican a encabezar la dirección de películas. Miyazaki desde el 2008 no dirige nada ya que  trabaja como un artesano puliendo los guiones de los herederos del estudio, como su hijo, Goro (La colina de las amapolas, 2011) y Hiromasa Yonebayashi, director de la exitosísima Arriety (2010).  Por su parte, Takahata, prácticamente estuvo borrado del mapa y sólo asomo su cabeza para dirigir en el 2010 una fugaz adaptación de Anna de las Tejas Verdes.


Sin embargo, 2013 vuelve a juntar a los primitivos creadores de Heidi y directores de Lupin III con estas dos películas que, a su manera, se enraízan bastante en la tradición Japonesa. Takahata, de 78 años, prepara una película basada en el relato mítico de la Princesa Kaguya, mientras que  Miyazaki adapta al cine El viento se alza, manga homónimo del director inspirado en la vida del hombre que diseñó los aviones de combate que atacaron el Pearl Harbour durante la Segunda Guerra Mundial. Si bien habrá que esperar unos años más para la segunda parte de Porco Rosso, Miyazaki no se distancia tanto del cerdito aviador ya que planea conservar un protagonista masculino, la  guerra como contexto y reflexión, más su facinación por los aviones. 

El blog Veneno para Hadas celebra esta noticia y, qué mejor manera de hacerlo, que con un top 15 donde recordamos lo mejor y lo-no-tanto del fantástico Studio Ghibli.

sábado, 23 de febrero de 2013

Silver Linings Playbook: el costado luminoso de la vida

"No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es un orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y el alma que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mí, enterrado en perjuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo." 
(Julio Cortázar, Rayuela)


Silver Linings Playbook es una bofetada de optimismo. No optimismo ñoño, conformista, cursi, trillado, embebido de dulzura edulcorada. Es un optimismo que invita a seguir buscando las pequeñas cosas que nos dan felicidad. Comienza a serlo desde que Pat sale del hospital psiquiátrico, luego de que su esposa Nikki lo engañase con un profesor de historia, él los haya descubierto y en un arranque de bipolaridad lo haya molido a palos. Patrick está imbuido de teorías y aprendizajes desaprehendidos acerca perdonar, ser optimista, "rehacerse" (desde lo físico y lo mental) para recuperar a Nikki, que ahora se resguarda de él mediante una orden de restricción. Pat llega "renovado" a la casa de sus padres: cansado del cinismo y la negatividad que envenena el mundo ("el mundo es demasiado difícil como es, seamos positivos. Tengamos un buen final para la historia."). La frase que resume la ideología sería Excelsior: tomar la negatividad y hacerla combustible. Producir desde lo negativo. Mantenerse en la luz. If you stay positive, you get a chance of seing the silver linings. 

viernes, 22 de febrero de 2013

Take Shelter, en el ojo de la tormenta


Los extraños cuadros que se suceden entrecortan la respiración. Asfixian. Son sueños que arrancan el aire. Curtis duerme pero jamás descansa. Primero la lluvia oleaginosa, los vientos huracanados, los truenos y relámpagos. Se está aproximando una tormenta, interpreta. Dentro esa tempestad –su mundo onírico- es agredido, primero, por su perro, luego por una multitud, su mejor amigo e incluso su esposa. Curtis se levanta sintiendo en el cuerpo cómo sus pesadillas lo trascienden y emprende la construcción de un refugio contra tornados, quimera exterior de su paranoia, de esos torbellinos mentales que –no obstante- son vivenciados como certeras epifanías.